Nacido en 1961, Pastor vive y ejerce en Mónaco.
Técnica : pigmentos, tierra, agua y fuego.
Con domicilio en Mónaco, sede de su taller de pintura, sus fuentes de inspiración son numerosas y su lugar preferido es un viejo aprisco en el monte, allí encuentra su refugio inmerso en la naturaleza en busca de su instinto creativo. Philippe Pastor nació en Mónaco en 1961. Es un personaje fuera de lo común. Artista autodidacta, se impuso en tan sólo unos diez años en el escenario internacional gracias a sus exposiciones en Francia, en Italia, y en Estados Unidos. También tomó parte en la 52a Bienal de Venecia como invitado de la Fundación Riva.
Sus famosos Árboles Quemados, los cuales se han vuelto esculturas emblemáticas de la destrucción del bosque así como de su compromiso en el Programa de las Naciones Unidas Por el Medio Ambiente, demuestran su afán de comunicar su lucidez acerca del mundo. Mediante estas esculturas se concentran la poética y el compromiso del artista en contra de la destrucción del medio ambiente. Se trata de esculturas realizadas con troncos de árboles del bosque de La Garde Freinet, ubicado en el macizo de los Moros en la región del Var que fue arrasado por un incendio en el 2003.
La protección de la naturaleza y la rebelión contra la negligencia humana hacia nuestro planeta constituye una de las mayores preocupaciones de Philippe Pastor. Mediante estos troncos solemnes, calcinados y presentados con elementos abigarrados procedentes de carrocerías de coches desechados, el artista prosigue con su acción a favor del programa de las Naciones Unidas por el medio ambiente y de la campaña Plantar por el Planeta.
Junto con su Asociación Arte y Medio Ambiente, la cual recibe parte del beneficio de las ventas de sus esculturas así como la totalidad de los fondos recogidos en manifestaciones, participa en programas de forestación y de sensibilización en niños por cuestiones ambientales. « Lo más sorprendente son los niños mismos, pues resultan los únicos capaces de entender la desesperación y el dolor de mis árboles que son los protagonistas centrales ». Philippe Pastor es por lo tanto un personaje que refleja en el arte la visión de una realidad filtrada por su propio mundo interior: « mi creación nace del corazón, plasmo lo que veo con la mayor espontaneidad y con suma velocidad ». Basta con sólo mirar sus cuadros en los cuales la fuerza del signo expresa sin ningún rodeo un proceso creativo directo que sale de la esfera íntima para acabar mostrándose en el lienzo mediante varias técnicas. La observación del mundo, el sentimiento de rebeldía contra la destrucción, y también el comportamiento de la gente, la tristeza, la desesperación o la belleza, la soledad y la falta de comunicación constituyen sus fuentes de inspiración. A Philippe Pastor no le gusta que lo clasifiquen en ninguna corriente, pues su estilo nace de lo espontáneo que le da vida al gesto al plasmar su sentimiento hacia lo que observa. Picasso y Bacon son los pintores que prefiere, Wilmotte es el arquitecto que aprecia cuanto más por sus obras de valorización urbana realizadas en París. Sin embargo, su verdadera fuente creativa resulta ser la gente. Guerreros, prostitutas, parejas de novios, chavalas en los bares, jóvenes marginados llenan sus primeras series de cuadros de gran tamaño, los cuales se imponen con vigor y se ven rebosantes de energía interior que va desahogándose en el signo así como en las técnicas picturales.
Pastor utiliza principalmente pigmentos procedentes de lugares a lo largo y ancho del mundo, los cuales mezcla con colas y pegamentos especiales con el objetivo de conseguir sus colores y su materia. Su última serie de trabajos El cielo está mirando la tierra ofrece una matriz más abstracta. Al igual que el cielo, el artista está contemplando los terribles acontecimientos que están revolviendo nuestro planeta, no sólo catástrofes naturales, sino también guerras, atentados, violencia, todos originados por el hombre. No hay nada político en su creación, tan sólo el sentimiento de un observador sensibilizado por un mundo a punto de ahogarse. Son obras en las cuales se vislumbra una supremacia de la materia en donde los pigmentos puros se combinan con otros materiales como tierra, arena, rejas metálicas, astillas de madera, cartón, y metal oxidado. De nuevo queda uno atónito frente a la espontaneidad del gesto y a la de un mensaje de trazado aéreo y veloz nacido del corazón para declarar el número estilístico de Philippe Pastor.
Fechas clave
| 1961 | Nace en Mónaco |
| 2002 | Primera exposición en Saint-Tropez titulada « Las parejas de Saint-Tropez ». |
| 2003 | Exposición en la Modern Art Gallery en Miami. |
| 2004 | Exposición en la galería Bruno Delarue en París |
| 2005 |
Exposición en Rumanía, Italia, Francia y China. |
| 2006 | Los árboles quemados salen para Nairobi. |
| 2007 | Los árboles se exponen en Italia, en Saint-Tropez, en Cannes durante el festival de cine, y en Singapur. Exposición de cuadros en la Bienal de Venecia. |
| 2008 | Los Árboles Quemados se exponen en la Sede de las Naciones Unidas en Nueva York. Exposición en París. Exposición en la Opera Gallery en Londres. |
El artista está representado en más de una decena de galerías por el mundo.
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- Los Árboles Quemados
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